Con mayor fama vinieron preguntas sobre cómo distribuir su música. Sellos discográficos le ofrecieron contratos que prometían alcance a cambio de control. Muchos fans pedían poder descargar sus canciones sin barreras, otros insistían en pagar para apoyar. Marwan optó por un camino intermedio: lanzó parte de su discografía en plataformas libres y ofreció ediciones limitadas en vinilo y descarga paga, explicando que quería que su música fuera accesible pero sostenible.